Lo mejor es que te alejes, que salgas de sus límites, que lo rodees, subas al montículo más alto que encuentres y mires el conjunto desde arriba.
ORIENTACIÓN
Necesitas una brújula, una guía. Estás perdido por haber seguido caminos sin prestar la atención suficiente y ahora no sabes dónde está tu norte ni dónde el principio o el final de todo.
MEMORIA
Recuerda tu pasado, de dónde vienes, porqué no te perdiste cuando elegiste otras direcciones, cuál fue el primer paso que te ha llevado a terminar entre esos árboles.
PACIENCIA
No desesperes si no consigues salir en el primer intento, ni en el segundo. Llevas demasiado tiempo caminando hacia ninguna parte, te va a hacer falta el mismo o más para desandar el camino.
Piensa que todos en algún momento nos perdemos en nuestro propio bosque, que muchas veces encontramos la salida cuando menos lo esperamos, y que siempre podemos volver a perdernos en el mismo o en otro bosque diferente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario