
Comienza un nuevo año, impar. Termina 2008, par...
Pero aún así todos pedimos deseos al brindar con las uvas, nos hacemos buenos y sanos propósitos, recordamos pasado y presente y llamamos a las personas que los compartieron y comparten con nosotros... y nos gusta pensar que todo aquello que soñamos puede hacerse realidad.
La experiencia me ha enseñado que, cuando menos los esperamos, la casualidad se pone de nuestro lado y conseguimos cosas que nunca creímos ser capaces de lograr.
Por eso se que en 2009 repetiré muchos de los bonitos momentos que he vivido desde 1983 hasta ahora, y que el destino me sorprenderá con otros igual de bonitos o más. Por eso no voy a perder la esperanza y trataré de que quienes me importan tampoco lo hagan.
FELIZ AÑO, FELICES SUEÑOS Y FELIZ REALIDAD!
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