Esta tarde.
Ha sonado dos veces. Con horas de diferencia.
Después de la sorpresa... un poco de susto.
Y en el momento de descolgar el telefonillo... fin de la tontería, tan sólo era el técnico del ascensor.
¿Existen esos momentos detallazo que vemos en las películas? ¿Esas escenas en las que se hacen regalos que llegan tan adentro? Regalos que nunca son materiales...
No hay comentarios:
Publicar un comentario