13 abril 2009


¿Por qué tienen esa magia los lugares de paso? ¿Por qué una estación de tren o de autobus inspira tantas historias sentimentales?

Son el comienzo o el final de un viaje, son despedidas para unos días o para toda la vida, son maletas en las que viaja el alma al lado de un pantalón, son segundas casas para los ejecutivos que viajan continuamente, son miradas fugaces, son puntos de encuentro donde parece que se detiene el tiempo...

Son sueños, decepciones, obligaciones, miedos, sorpresas, valentía...

No existe emoción que no se pueda encontrar en una estación. Cuando estas en ella nunca sabes qué te puede hacer sentir...

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