14 mayo 2010

Promises


¿Por qué le damos tanta importancia a cumplir las promesas que hacemos a los demás y nunca cumplimos las que nos hacemos a nosotros mismos?

El hombre es el único animal que tropieza 2 (y 3, y 10, y 27...) veces en la misma piedra.

Deberíamos guardarnos esa piedrecita en el bolsillo del pantalón, como recordatorio, no como amuleto.

O como lo que nos de la gana. Al fin y al cabo: Eso que nos revuelve las tripas es lo que vale la pena.

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